UNA VISIÓN

UNA  VISIÓN,UN  VITIVINICULTOR, TRES TERROIRS…

 

Cuando Niv Benyehuda empezó a interesarse en vinos, fluyó naturalmente en él su aguda habilidad para distinguir los diferentes sabores tan solo oliéndolos o degustándolos. En concordancia con su búsqueda de la excelencia, fue incorporando todo el conocimiento posible sobre vinos y vitivinicultura.
Inspirado por su padre, Israel Benyehuda, Niv forma parte de la segunda generación en la industria de la fragancia, el aroma y el sabor. Sus 25 años de experiencia y su agudo sentido de cuál era su objetivo le llevaron a entender que el vino sería el corazón de su próximo proyecto.

 

Junto a Niv, trabaja su esposa y alma gemela Karen Retana Benyehuda, una artista nacida en Costa Rica. El amor por la naturaleza que siente Karen, su aprecio por la belleza y la simple maravilla que la vida despierta dentro de ella, todo ello ha sido para él una fuente de inspiración. Juntos avanzaron contribuyendo a mejorar la vida de muchas personas en todo el mundo.

 

La idea era producir vinos en Costa Rica, algo que nunca antes había sido intentado; producir una uva excepcional en una zona virgen para los vinos. El entorno excepcional, el aire limpio y vigorizante de las montañas de Copey, entre 2500m/7500 pies por encima del nivel de mar aparecían como el lugar adecuado. Era el lugar correcto. Cada hueco, fisura, piedra y grieta atrajeron de tal manera a Niv que decidió retribuir al país dónde había encontrado el significado de su vida a través de su esposa Karen.

 

Una porción de terreno con una diferencia de altitud de 500 metros /1640 pies desde la cima hasta la base y una extensión de 250 acres /100 hectáreas, había derrotado a varias generaciones que habían, sin éxito, trabajado con sus manos para hacer crecer los cultivos en esa zona tan irregular.

 

Durante una de las innumerables visitas que los Benyehuda realizaron al terreno, el cuidador Rolando Serrano, cuyo bisabuelo había sido dueño de la propiedad, les mostró la única planta que se había desarrollado. Había sido plantada 20 años antes por el propietario, que había sobreestimado la facilidad de su cultivo; esta planta robusta era una sobreviviente. A pesar de los esfuerzos de Rolando para arrancarla, la planta continuaba rejuveneciéndose continuamente y con perseverancia. Al ver la planta se detuvieron porque ahí se erguía, profundamente incrustada en la tierra: una vid solitaria.

 

La marca 3 Corners

Después de años tde buscar y buscar escrupulosamente una bodega que hacer suya, la fascinación que sentía Niv lo impulsó a buscar al mejor experto en vinos de California, Kerry Damskey. Además de hacer algo que ningún hombre había hecho antes – concebir y crear lo que sería el nacimiento de la vitivinicultura en Costa Rica – su primer encuentro con Kerry Damskey dio por resultado la creación de sus marcas, un nuevo concepto en la producción de vinos superiores en tres diferentes rincones del mundo.
Un vitivinicultor, un estilo de vitivinicultura y tres enormes y diferentes “terroirs” producen estos vinos exclusivos.

 

Así fue el nacimiento de 3 Corners – Una Visión; Un Vitivinicultor: Tres “Terroirs”.

 

Se unieron a este extraordinario emprendimiento Phil Coturri, un apasionado vitivinicultor de California, los israelíes Nir Shaham, un brillante y resuelto profesor de vitivinicultura y Eran Raz, un pionero en cultivos en el desierto. En Costa Rica, el increíble Rolando Serrano con un insuperable conocimiento y una profunda y enraizada conexión con el paisaje de Copey, continúa siendo parte de la organización de la bodega en Copey y la resultante visión de 3 Corners.
La utilización de los principios de biodiversidad en la agricultura, los poderosos lazos creados entre Niv y sus socios y la atmósfera de tranquilidad reinante entre los empleados del viñedo, todo ello garantiza la calidad excepcional que rige todo el proceso, desde el cultivo de las uvas hasta la producción de los vinos.

 

Nuestra historia es la materialización de un concepto, una historia de generosidad y dedicación, de desafío y mérito, de amistad y amor, de arte y naturaleza, de perseverancia, de cooperación, de vida. Todos estos elementos y atributos crearon esta notable historia dentro de una botella.